Un Pasetti por el básquet

La familia para la foto (PN).

De no conocer el básquet a ser una familia con un apellido muy ligado al mismo. Los Pasetti protagonizan una nueva historia del “Básquet en la sangre”.

LLEGAR A MARDEL Y CONOCER EL BÁSQUET

“Cuando vine a Mar del Plata no sabía lo que era el básquet”, cuenta Mabel Garziglia de Pasetti y con el transcurrir de los años no solo sus tres hijos “picaron” la naranja sino que paso a ser una de las grandes dirigentes del básquet femenino.

“El arranque de Marcelo fue en Kimberley,” empieza contando Mabel. “El primer día de entrenamiento, que fue en la cancha auxiliar, Marcelo se quebró el brazo”, agrega y Marcelo rápidamente complementa entre risas: “Ahí se truncó mi carrera. Me pusieron un yeso y nunca me los sacaron”

Pero ese “incidente” no alejó a los Pasetti del deporte. “Jugué en Independiente, todas las formativas”, cuenta Marcelo. “Y como era tan malo me pusieron a dirigir a los más chiquitos, me encantaba. Llegué a jugar en Primera unos muchos segundos. MI gran virtud erar ir a entrenar y por eso me vestía.”

Luego siguió Leonardo. “Arranque en Mini con 12. Fue en parte por Marcelo”, dice Leo y rápidamente el mayor contraataca “se puede decir que fui tu influencia en el básquet”.

Jugar no solo era lo que más le gustaba. “Me inicié como entrenador a los 13. De chico estaba de asistente, tenía la dualidad de ser entrenador y jugador. Me gustaba mucho”

32540_1479581873692_5918347_n (640x490)

El último, en desembarcar en el básquet federado fue Claudio. Más allá de pasar largas horas en la plaza frente a la Escuela Piloto junto a Marcelo y Leonardo, Claudio era “reticente” a los entrenamientos y recién en Cadetes se puso la camiseta de Independiente. “Yo no registraba al entrenador. Yo jugaba suelto como si estuviera en la plaza. Así me fue”, con risas cuenta Claudio. Y al igual que sus hermanos, encontraban otras actividades dentro del deporte. “A mí me gustaba también el lado de ser asistente. Me llevaba bien con los números y sabía sacar porcentajes y demás. Hasta llegue a comentar algún partido en radio con el Ruso Muñoz”, recuerda.

“Mi viejo llegó a ser Presidente de club y mamá estaba con el femenino, así que pasábamos todo el día en el club,” cuenta Leonardo. “Cuando no nos tocaba entrenar, estábamos todos vestidos esperando que faltará alguno en cualquier categoría o en el femenino para que nos dijeran que faltaba uno para hacer parejas o cosas así,” recuerda Leo.

Más allá de habar jugado algunos partidos juntos, los Pasetti compartían mucho en la plaza. “Era otra época. Íbamos a jugar a otras plazas y nos divertíamos mucho,” recuerda Marcelo, mientras que Claudio rememora que “en algún juego de juveniles llegamos a jugar juntos. Leo era cadete y nos sacaba el lugar”.

Por aquellos tiempos, las reglas para promocionados eran otras. “Había una lista de promocionados y solo podía jugar 3 partidos en una categoría mayor. Por eso no coincidimos tanto”, agrega Leo al tiempo que admite que le gustaba compartir con sus hermanos aunque le disgustaba “sacarle el lugar a ellos porque después los volvía a ver en casa”.

A LA WILLIAM JONES A DEDO

El fanatismo por el básquet no solo quedaba en jugarlo o ver algún partido del básquet local. “Marcelo me dijo vamos a ver la William Jones a Capital a dedo y mis viejos nos dijeron que si enseguida”, recuerda Leo.

La Copa Williams Jones, el torneo intercontinental avalado por FIBA, llegaba a la Argentina. Obras Sanitarias era el anfitrión del Olimpia Milano, Pallacanestro Cantú, Peñarol de Montevideo, Monte Líbano de Brasil y Universidad de Oregon State de USA, como equipo invitado.

Marcelo lo tiene muy presente… “Hacemos dedo, y el primer auto que pasa nos pregunta a donde vamos. A Buenos Aires fue la respuesta pero el conductor quería saber el destino final, le dijimos Parque Lezama y contestó “paso por la esquina”. Asique le compramos unas facturas y emprendimos viaje.”

“Fue una experiencia hermosa, ver ese torneo tan cerca. En Obras estaban el Pichi Campana, el “Negro” Romano…” cuenta Leo. Esos dos días a puro básquet, dejaron al “tachero” campeón intercontinental tras vencer a Cantú de Italia 89 a 76 y así transformarse en el primer y único equipo argentino en levantar la Williams Jones.

La vuelta, lejos de hacer dedo, fue en tren. Un lujo.

VALENTIN, EL PASETTI QUE SIGUE LA TRADICIÓN

“Nosotros pusimos todas las fichas en Valentín”, tira con alguna carcajada Marcelo. “Yo en realidad quería jugar al futbol, pero ellos no querían”, comienza contando el hijo de Leonardo.

Con un padre jugador, Valentín solo tenía pelotas de básquet y sus ganas de jugar al futbol lo llevaban a patearlas lo que lo llevaba a ganarse algún reto. Y recuerda: “Cuando tenía 7 años, me dijeron que me iban a llevar a jugar al futbol. Llegamos a Sporting y era para jugar al básquet, me cagaron mal”.

“En ese momento estaba el “Foca” (Damián Rodríguez) de entrenador, les dije que me había gustado y seguí yendo,” recuerda Valentín.

Ese gustito por el básquet, llevo a Valentín y Leonardo a compartir la pasión y formar parte de un mismo proyecto. “Después lo tuve a papa de entrenador hasta U15, donde que le dije que no me gusta que me dirigiera él porque sentía una presión,” comenta.

530981_4450198934799_1032376027_n (640x411)

El papá, orgulloso de su hijo, decidió dar un paso al costado. “Querían que arregle para que dirija U17 y la Junior, lo cual iba a significar que lo iba a dirigir durante todas sus formativas,” cuenta Leonardo y agrega: “No solo pesó el pedido de Valentín, sino que no tenía mucho tiempo para dedicarle a mis hijas, una de ellas está en la Guardia del Mar y la otra juega al handball y me gusta acompañarlos a todos”.

Además de dirigir en Sporting (“me llamaron para dirigir unos meses y termine dirigiendo 10 años”), Leonardo comenzó en Independiente, tuvo un paso fugaz por Atlético Mar del Plata y “llevó el básquet al Club Once Unidos”.

Hoy, tras aquel pedido a papá, Valentín extraña al entrenador: “Ahora se extraña, después de todos los técnicos malos que tuve. Varios técnicos de selecciones y algunos en el club, porque no me gustaban sus formas de dirigir. Algunos tenían una preselección con 10 jugadas, otros una preselección de 30 y eran solo una hora y pico de lanzamientos. Todo eso me sirvió para darme cuenta que lo que hacia mi viejo no era tan malo.”

UN PARIENTE LEJANO

Pasetti no es un apellido muy común que digamos, pero en el básquet no solo Marcelo, Claudio y Leonardo “ligaban” el apellido con el deporte. Nestor Pasetti, que luego se terminaría transformando un histórico jugador de Peñarol (jugó la temporada 1989 con un promedio de 22 minutos en cancha y 7,8 puntos), también aparecía.

“Sabemos que Néstor es pariente pero no cuál es la relación. Se escribe igual y todo”, comienza diciendo Leonardo mientras Mabel agrega que Néstor es de la misma zona que sus suegros (La Plata y Junín) y que “es igual a Claudio pero con pelo”.

Marcelo, el mayor de estos Pasetti, agrega anécdotas: “siempre decía que era Néstor cuando me preguntaban si era el que jugó en Peñarol”. Una vez coincidií con él realizando un trámite del DNI, los cuales son casi idénticos, solo cambia un número”

CLAUDIO, EL FANÁTICO DE MANU

Lejos del básquet, Claudio solo se conecta con el básquet para seguir la campaña de los Spurs en la NBA. “Soy fanático de Manu Ginobili”, cuenta Claudio y agrega que “ya sea por tele o por RojaDirecta sigo la campaña de los Spurs”.

“Me encanta el básquet pero ya solo veo a la selección o alguno de los animales como Manu o Scola.”

LEO, EL ENTRENADOR Y ARBITRO

“Yo tuve la posibilidad de irme a otros lados profesionalmente, pero siempre por diferentes razones no me fui. Lesiones, fallecimiento de mi viejo y el estudio hicieron que siempre jugara en Independiente y arrancara mi carrera como DT”, cuenta el menor de los Pasetti.

Sus más de 15 años como entrenador lo hacen una palabra autorizada para opinar de la actualidad del básquet de la ciudad. “En los últimos dos o tres años ha bajado mucho el nivel en Mar del Plata. Es llamativo que Olavarría con una competencia mucho más chica saca más jugadores que Mar del Plata”.

Para Leonardo en Mar del Plata “se trabaja muy bien con los más chicos, hay un nivel muy bueno con los profes de mini y pre mini y no se trabaja tan bien desde U15 a U19 porque se queman muchas etapas muy rápido.”

12586_4124146105372_119981264_n (640x426)

Sobre la Liga de Desarrollo, Leo opina: “no sirve de nada. Es un desarrollo para jugadores ya formados. Uno ya sabe que Lorio juega en Junín, que Sansimoni tiene minutos de LNB. No sé si sirve que Bahía salga campeón de la LDD con jugadores que tiene 18 minutos de promedio en Liga Nacional”.

Mabel, escucha atenta todo lo que dice y tira: “Te estas olvidando algo muy importante, quizás no lo queres contar”. Con cara de sorprendido, Leonardo pregunta que se olvidaba y Mabel le recuerda que fue “juez provincial de Mini”.

Con una sonrisa, Leo confirma que fue árbitro y por eso se describe como un entrenador/padre “muy protestón”

“Soy muy molesto con los árbitros porque también fui árbitro. Me molestan ver algunas actitudes, como la falta de rotación o mandarse al frente el uno al otro. Por eso fui muy protestón de entrenador y soy un padre que reclama bastante”.

LOS PASETTI Y EL PERIODISMO

Marcelo se alejó del básquet para desembarcar en el Periodismo. Hoy en día es el subdirector del diario La Capital de Mar del Plata pero sus inicios en la profesión estuvieron muy cerca del básquet.

“Pensar que arranque con una revista del básquet local” cuenta Marcelo. Paralelamente a sus comienzos en el diario, Marcelo realizaba “Dribbling”.

“Vendía publicidad y hacían un revista dedicada al básquet local. Todo hecho a pulmón, armaban un original con máquinas de escribir y después se fotocopiaba. Todos dábamos una mano aportando resultados,” agrega Leo.

Parece que el apellido Pasetti no será solo se instalará en el basquet, sino que el periodismo puede seguir los pasos Valentín. “En marzo arranco a estudiar periodismo”, cuenta el hijo de Leonardo.

Sin embargo, poco tuvo que ver tener un tío periodista. “Me gusta leer mucho, leer las notas periodísticas y me gustaría llegar a escribir cosas como estas”.

Lo que tiene claro es no alejarse del básquet. “Es un cable a tierra es algo que me pone muy bien”.

MABEL, DIRIGENTE POR ACCIDENTE

Mabel Garziglia de Pasetti no solo no sabía lo que era el básquet cuando llegó a Mar del Plata sino que nunca lo jugó. Yo me relacioné con el básquet por accidente, comienza contando Mabel.

“Había un grupito de nenas en el club Independiente y no había nadie que las representara. Entré a la AMB, las inscribí y después de mucho tiempo de entrenamiento y de conseguirle la indumentaria debutaron, con tan mala suerte que debutaron contra Peñarol. El Negro Urciuoli era el DT de Peñarol y perdieron 106 a 6. Terminó el partido, vinieron las chicas, me devolvieron las camisetas y me dijeron no jugamos más.”

Por suerte, las chicas soportaron la derrota y siguieron jugando en Independiente. “En un momento creció tanto el femenino en Independiente que teníamos desde Pre-mini hasta Primera.”

550437_322344677864393_1558235377_n (640x480)

Sobre el autor

Ariel Bagaloni (ariel.bagaloni@hotmail.com)

En Twitter e Instagram: @arielbagaloni. Periodista. Productor de radio.

Hay 4 comentarios. Agrega el tuyo!

  1. 18-02-2016 | Carlos Fernandez dice:
    Muy buen resumen de la historia de los Pasetti en el basquet marplatense. Lo que no se menciona y merece hacerse, es el enorme esfuerzo y pasion que pusieron Raul y Mabel en Independiente. Eso no se lo llevo el tornado. Mabel hizo que muchisimas chicas jugaran basquetbol. Pudieron haber procesado aquella derrota, pero finalmente ocurrio algo o, mejor dicho, "alguien" que las hizo seguir.
  2. 18-02-2016 | rino dice:
    SI Leo, Exelente entrenador y mejor como persona, dejaste marcado en Franco y en nosotros muchísimos valores, no solo en la cancha sino fuera, Hermosa familia la tuya!! y ahora la continuidad de Valen, bien ahí!! Saludos a la flia!!!
  3. 18-02-2016 | gustavo dice:
    MABEL ,GRAN PERSONA, LA UNICA DIRIGENTE QUE NUNCA ENFRENTE EN MIS 12 AÑOS DE DELEGADO, SENTIDO COMUN, AMOR POR EL BASKET Y SIN AMBICIONES PERSONALES, VISIONARIA, PREDIJO TODO LO QUE PASARIA CON ESTA DIRIGENCIA DE LA AMB, lastima que LOS QUE ESTAN AHORA NO APRENDIERON NADA DE MABEL. LEO UN FENOMENO DE TIPO Y DE ENTRENADOR,
  4. 20-02-2016 | para Gustavo dice:
    gordo, si te rajaron de Sporting no debe ser porque eras bueno enfrentando a alguien. No vendas humo que nadie te conoce por esos enfrentamientos que decís. Si ponen una foto tuya no saben si sos del básquet o del rugby. Nunca la AMB estuvo tan bien como ahora.

Participa del debate!

Protected by WP Anti Spam