Los Rodriguez Consolidados

Joaquin, Martin y Gastón Rodriguez Consoli (PN)

Joaquin, Martin y Gastón Rodriguez Consoli (PN)

La escuela y el club se juntaron para los Rodríguez Consoli. Martín, Joaquín y Gastón se suman al ciclo Básquet en la Sangre y contaron su experiencia en el IAE.

De la escuela al club, todo en el mismo lugar. El Instituto Albert Einsten no solo es un colegio, sino que en los últimos años empezó a formarse como un Club con muchas actividades, entre las que se destaca el básquet.

Una de esas familias, que comparte la vida educativa y del club, es la Rodríguez Consoli.  “Llegamos al básquet por el colegio, yo tenía 5 y Joaquín tenía 3. Era un evento organizado por el colegio”, comienza a contar Martín, el mayor.

Joaquín, el del medio, asienta y agrega: “la mayoría de los chicos que van a la escuela terminan jugando al básquet porque lo tenes a Nacho Minuchin insistiéndote todo el tiempo.”

Pero el amor por la naranja no fue eterno y tuvo una pausa. “Después cortamos, y hasta las 12 no volví a jugar. Siempre nos dedicamos a los deportes: al futbol, al golf” señala Martín.

“En el 2010, arrancamos los tres nuevamente, primero arrancamos con Martin y después Joaquín”, intercede Gastón, el más chico de los tres.

“Tincho” rememora que “Joaquín jugaba muy bien al futbol” y que él era un “arquero rustico” como lo es ahora en el básquet (risas). Y Joaquin completa: “Yo los iba a ver jugar básquet, me canse del futbol y volví con la naranja”.

“Para mí nos definimos por el clima de la ciudad. Jugar al fútbol en junio/julio es complicado. Además el club para nosotros es todo. Es la escuela y tenemos todo lo que necesitamos y por eso nunca nos fuimos del Einstein,” agrega el hermano del medio.

El club es todo, casi su segunda casa, y Martín lo resumen fácilmente: “Siendo chicos era estar en el colegio hasta las 15, ir a comer a lo de la abuela a 5 cuadras y volver a entrenar hasta las 20. Era tener todo ahí en el colegio. Gas, todavía sigue ahí”.

Martin y Joaquin juntos. Gastón con la pelota (archivo fliar)

Martin y Joaquin juntos. Gastón con la pelota (archivo fliar)

GASTÓN, EL HERMANO DE…

“Los técnicos ya te conocen de chiquito de verte en el colegio. Además sos el hermano de, y por eso te conocen más. Yo me quedaba viendo todo: de infantiles hasta cadetes porque jugaban tanto Martín como Joaquín,” recuerda Gastu.

Esas horas viendo a los más grandes, lo llevaron a aprender de ambos.  “Aprendo de todo de ambos. Uno es interno y el otro es base. Yo pensaba que para estar en una selección de Mar del Plata tenías que ser muy bueno pero Martín jugó porque defendía y bajaba rebotes. En cambio Joaquín se destaca mucho más en lo ofensivo.”

Y, claro, los más grandes tenían que atacarlo por algún lado… “Ve mucha NBA e intenta hacerlo en la cancha” cuentan entre risas Martín y Joaquín entre risas.

LIGA JUNIOR

La llegada de la Liga Junior a Catamarca y Saavedra fue importante para el crecimiento del IAE Club. Desde el 2010 hasta ahora, el IAE participa ininterrumpidamente de la competencia más importante para los U19.

“En el club fue muy importante empezar a jugar la Junior. En el 2010, cuando se reclutaron jugadores de Sporting,” recuerda Martín. Mientras que Joaquín agrega que “fue la Liga Junior más fuerte del Einsten. Fue la única vez que se pasó de ronda. “

“Ahora por ahí hacemos todo con chicos del club y está bueno. Todos tenemos lugar, hasta los más chicos. Tenemos a Tomás Cattaneo, que es un crack, pero es infantil,” comenta Joaquín y agrega: “no somos muy competitivos y nos cuesta con equipos de Bahía, o los fuertes de acá.”

Esa apuesta por los “pibes del club” va dando sus frutos. Y hoy, Martín en su último año de juvenil no solo aporta dentro de la cancha sus centímetros sino que ya es un referente.

“Hoy siendo juvenil segundo año ya me gusta viajar con Villalón o Cattaneo para aconsejarlos porque los conozco desde que empezaron y yo estuve en ese lugar también.”

JOAQUIN, EL GOLFISTA

Joaquín pasó por varios deportes pero se terminó quedando con el básquet y el golf. De hecho, el golf siempre formó parte de su vida: “Yo arranque a jugar a los 4 al golf y nunca dejé. En cambio en el básquet empecé a jugar enserio a los 11”.

“Son dos deportes que se pueden llevar juntos”  comenta Joaco y agrega: “yo a la mañana juego al golf hasta que me quedo sin luz y después voy a entrenar al básquet”.

Aunque la complicación llega a la hora de competir. “Se me complica cuando tengo que viajar por algún torneo y me pierdo muchos partidos. Pero en el IAE jamás me dejaron sin jugar porque faltara a un entrenamiento o a un partido. Y quizás por eso nunca me fui del club, porque soy consciente de que si me iba a Peñarol o Quilmes no podía decir “este fin de semana no juego porque tengo un torneo de golf”.

Hay una diferencia bien sustancial entre ambos planos. En uno depende de sí mismo, y en el otro forma parte de un equipo.

“Son dos deportes totalmente distintos. En el golf soy yo solo. Si me va bien me va bien a mí y si me va mal me va mal a mí. En el básquet es más lindo porque se tiene relación fuera de la cancha también. Tiene cosas típicas de grupo como juntarse a comer un asado, etc.”

“Siempre tuve el objetivo de llegar más lejos en el golf. El básquet lo juego porque me encanta, y siempre fui consciente de que no iba a vivir de eso. En el golf siempre tuve esa ilusión de vivir de eso,” sentencia Joaquín.

El swing de Joaquin (archivo fliar)

El swing de Joaquin (archivo fliar)

EL FUTURO

“Desde el año pasado lo vengo pensando si seguir en el Club o irme. Pero me encanta estar acá. Voy a seguir estudiando derecho y me encantaría ser competitivo en un plantel del IAE. Hasta diciembre con los U19 y después apostar a una primer fuerte,” arranca contando el mayor que siente que “hoy en día la Liga Junior es el techo que se tiene en el Club”.

En los últimos años, siempre corría el rumor de la participación del Einsten en un Regional. Esa ilusión la tienen los Rodríguez Consoli.

“Siempre estuvo el rumor de jugar un Provincial y es lo que más nos gustaría. Somos del Club y sabemos que no vamos a vivir del básquet pero estaría bueno jugar un regional y llevar al club a cosas importantes. Porque estamos desde muy chicos y aparte eso elevaría aún más el nivel del IAE”,  reflexiona Joaquín.

Y Martín agrega: “Aparte uno mira Unión por ejemplo y como cambiaron las cosas con respecto a años anteriores. Hoy los chicos que se formaron en el club tienen la posibilidad de seguir jugando y creciendo.”

El más chico, tiene un largo camino por recorrer el IAE aun, pero ya empezó a notar cambios: “Antes el Club era más recreativo, ibas a ver a los más grandes y perdían por 40/50 puntos contra Peñarol o Quilmes, pero hoy competimos en serio”.

Y rápido Martín suma: “Llegamos a perder por 80 con Peñarol en Malvinas. Ese recuerdo lo tengo acá en la cabeza marcado y hoy en día en la Junior les hacemos partido y en el primer partido contra ellos perdimos ahí nomas. Ese sentimiento es hermoso. Por eso yo me siento muy identificado con el club, porque de ser un club chico, el octavo de la ciudad paso a ser el cuarto o quinto, ya no somos fecha libre”.

Joaquín campeón en Cadetes en el 2015, siente que ese título genero un cambio en el equipo: “El haber ganado en U17, este año a nosotros nos pesó mucho. Nos jugó en contra, los equipos no nos salen a jugar igual y nosotros tampoco. Entramos mucho más confiados y seguimos siendo el mismo club y tenemos que ser humildes como lo fuimos.”

“Siempre fue el chiste fácil decir que éramos un colegio. Y ahora el club creció mucho. Tomás Monacchi se fue a Peñarol y tuvo minutos en la Liga, Agustín Villalón juega un Argentino, Tomás Cattaneo es Selección Argentina. Y en su momento yo solo formaba parte de alguna selección marplatense”, recuerda Tincho.

KOBE, EL CULPABLE

Los más chicos coincidieron a la hora de elegir un referente y se fueron directo a la NBA.  “En el 2010, empezamos a ver mucha NBA y Kobe era el mejor del mundo”,  cuenta Gastón.

En aquella temporada, Kobe Bryant lideró a sus Lakers al campeonato donde vencieron a los Celtics en la final 4-3. Los años pasaron, Gastón y Joaquín siguieron elogiando la “competitividad” de Kobe, y los Lakers no volvieron a festejar desde aquel 2010, con el “24” como MVP.

-¿Por culpa de Kobe empezaron a picar la pelota?

-“Nosotros dos” cuenta Joaquín señalando a Gastón.

-“Ustedes dos, ¿qué?”, pregunta Martín.

-“Nosotros dos las picamos, vos no…” tira entre risas el del medio.

-“Bien que cuando la pico se calientan”, retruca Martin, quien elogia a Scola porque juega de interno como él. Pero a la vez sorprende con otro nombre: el Goyo Eseverri… “Siempre me encantó la garra que ponía. Aunque no sea ni de Quilmes ni de Peñarol”.

Sobre el autor

Ariel Bagaloni (ariel.bagaloni@hotmail.com)

En Twitter e Instagram: @arielbagaloni. Periodista. Productor de radio.

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