Básquet en la Sangre

El básquet por sobre todos los demás

Tomás y Manuel Cattaneo (PN)

El ciclo “Básquet en la Sangre” nos lleva a conocer la historia de los Cattaneo, Tomás y Manuel.

Los hermanos Cattaneo, Manuel (21) y Tomas (19) son los protagonistas de un nuevo “Básquet en la Sangre” porque como reza el nombre que inspira esta sección de PN, han sabido llevar al deporte dentro suyo desde bien chicos, pero el básquet supo prevalecer sobre todos ellos.

La actividad deportiva siempre estuvo asociado a la familia por dedicación o por hobbie, desde papá jugador profesional de paddle en España y mamá Profe de Educación Física. Pasando por el hermano mayor hoy haciendo Crossfit y llegando –finalmente- a Manuel y como no podía ser de otra forma, a Tomás.

SPACE JAM

Manu empieza recordando: “Desde los 3 años que voy al Colegio al Einstein y me llevaban a todos los deportes que se hacían ahí. Hice fútbol, básquet y de más grande tenis. Pero el día que vi Space Jam ya no hubo vuelta atrás, no paraba de mirarla, me fascinaba y ahí me enganché definitivamente con el básquet que era también el deporte que hacían mis amigos, se empezaron a hacer grupos muy lindos y con el apoyo de mis viejos la decisión fue fácil.”

El básquet le debe mucho a Michael Jordan, pero de igual manera a la película que protagonizó Su Majestad. Es que fueron muchos los chicos como Manuel que a partir de esa película de mediados de los 90 le dieron el puntapíe inicial a la pasión por la naranja. Quien siempre cuenta esa anécdota y le atribuye el crédito, por ejemplo, es nada menos que uno de los bases de la Selección: Nicolas Laprovittola.

La cercanía de edad hizo el resto del trabajo con Tomi: “Yo lo seguía en todo a él. Iba a fútbol, yo iba, a básquet y yo también atrás, mismo con el tenis de más grande. Pero también el ejemplo de mi hermano más grande (Joaquin, vive en Tandil) que siempre estaba con el deporte, hoy por ejemplo se dedica al Crossfit. Pero el básquet al igual que a mi hermano me empezó a gustar mucho más, que sea en equipo, lo dinámico que es y los amigos que fui haciendo con los que fui compitiendo, lo transformó en el que más me gustó. En el IAE tuvimos la suerte de tener Entrenadores muy buenos y eso ayudó bastante creo”

Los Cattaneo (archivo fliar)

¿Alguno logró destacarse en alguno de los otros deportes que hacían? ¿Los siguen practicando? ¿O les gusta tanto o parecido como el básquet?

MC: ”Yo además de todos los que nombré, hice atletismo. Me quisieron proyectar porque me vieron en unos Intercolegiales a los 15 años y me dijeron que tenía futuro, que era muy bueno. Pero la verdad que tampoco me gustó, me llevaron a la pista de atletismo, le gané a chicos que eran Federados incluso. No sé, me decían que corriera y yo corría pero era individual y yo ya venía del deporte colectivo, no me convenció, estaba solo, miraba a los costados y no tenía nadie, no era como en el básquet que había un compañero que me ayudara o donde me podía apoyar, el aliento venía de afuera pero no es lo mismo”.

TC: “Me acuerdo que estando en Premini al mismo tiempo que al básquet, estaba con fútbol. Como nos iba bien, ganábamos bastante y teníamos un lindo equipo, un día después de ganar un partido como por 80 le dije a mi mamá: “Ya está, ya se todo de básquet, me voy a jugar al tenis” (risas). Entonces dejé un año y me fui al tenis pero al mismo tiempo iba a ver a Manu a jugar al básquet y fue imposible, las ganas volvieron y nunca dejé, que sea un deporte en equipo fue clave. Me di cuenta que se trataba más de disfrutar, más que ir a aprenderlo y chau”.

JUGAR Y COMPETIR CON MI HERMANO

La hermandad a veces se da entre amigos pero sin tener el lazo de sangre, y otras veces el ADN es el mismo pero la relación no es tal. En el caso de ellos, es un punto sobre el que hacen palanca para potenciarse. Conocerse casi por completo fuera de la cancha, hace que dentro sean la pareja perfecta y una asociación casi inquebrantable.

Claro que tiene sus ventajas y desventajas jugar junto a tu hermano, o a veces competir como puede ser en un entrenamiento:

TC: “Obvio que todo tiene su lado positivo y negativo. Creo que si uno se basa en lo que es el disfrute del deporte y también competir ¿a quién no le gustaría jugar con su hermano? Compartir los logros, las derrotas, charlar de lo que pasó o puede pasar en tu casa. Es la gran ventaja, ya sentirse cómodo con el que está al lado de arranque, ya saber cómo piensa o que decisiones puede llegar a tomar en determinados momentos, cuánto puede dar. En contra por ahí es duro porque te toca ver que a veces se come una cagada a pedos o pasa un mal momento y no es como cualquier otro compañero que podés elegir irte a tu casa y seguir en la tuya, sino que ves en primera persona como es el proceso que vive o como lo puede sufrir, ahí toca apoyar, pero no deja de ser algo que cueste.”

Manu aprieta a Gorosterrazu, detras Tomas (Archivo PN)

MC: “A Tomás los conozco de memoria y creo que él a mí, entonces nos potenciamos. Sabemos que puede hacer o no el otro, en que momentos contar más con él, sé cómo defiende y en el caso de que lo vaya a necesitar poder ayudarlo. Cada vez que nos toca jugar yo estoy muy tranquilo porque ya sé como juega y piensa. Por ejemplo, él es base y yo escolta, estoy tranquilo que él la va a subir y que me puede cantar una jugada para mi o no según lo que yo le diga porque entiende que si se lo digo es porque puede funcionar y si no es asi, no lo hace y listo, yo lo entiendo de arranque. La verdad que desventaja de jugar juntos no encuentro pero enfrentándonos la desventaja sería para él porque yo le conozco todos los movimientos, por donde me puede atacar por ejemplo y de la misma manera al revés.”

¿Qué es lo mejor y peor que tiene el otro como jugador?

TC: “Lo mejor que tiene Manuel es la intensidad y la velocidad con la que te puede cambiar el partido adelante y atrás porque es muy revulsivo. La debilidad que por ahí le veo es su tiro, no es tan efectivo”.

MC: “Tomás tiene una mente para el juego muy buena, piensa demasiado todo, analiza mucho las jugadas. También un punto muy fuerte es la capacidad que tiene de tomar decisiones, le podes dar la última pelota del partido, sin importar el marco y él la agarra concentrado para hacer lo suyo, no le pesa. Y el punto débil por ahí es su defensa. Como a todos que nos gusta más el ataque que la defensa pero a él aún mas.”

La cercanía de edad, es algo que no todos los hermanos que juegan a un mismo deporte disfrutan. Una diferencia mayor a 2 años puede dificultar bastante compartir equipo o camada. El hecho de que la diferencia sea de poco menos de 2 años y que Tomás tiene el talento y la capacidad de ser promocionado les permitió vivir muchos momentos dentro de una cancha, varios juntos.

MC: “Para mi el mejor momento, que encima estaba Tomás en el equipo, fue cuando salimos Campeones de Cadetes con el IAE (NdeR: en 2015). Era la primera vez que el Club salía campeón local en esa categoría (NdeR: y el segundo título en la historia del Club, después del de U13 un par de años antes) que justo era el primer año que Pablo Gil nos dirigía y recuerdo que arrancamos muy mal, pero tanto que terminamos el año así y no lo podíamos creer. Encima contra un Quilmes que tenía un equipazo con Reimundo y Skidelsky a la cabeza, eran como los Lakers, y nosotros con más garra que otra cosa terminamos ganándole y siendo Campeones después de un comienzo de año para atrás.”

Tomás recuerda al gracioso de ese título: “estábamos festejando y de repente se quiere sumar Ciro Bianchi que era asistente de ese equipo, se resbala de una manera tremenda y cae de espaldas y cabeza contra el piso. Nosotros saltando sin parar y de repente se corta el festejo porque aparece él tirado”

Pero al margen de ese momento juntos y del blooper de Ciro, él tiene sus preferidos:

TC: “Dentro de una cancha tengo dos recuerdos favoritos. El primero el titulo Sudamericano U14 en Paraguay con la Selección Argentina, pero al mismo nivel de importancia para mí, salvando las diferencias obvias, fue el título de U19 del 2019 por lo que significó más que por el logro en sí. Éramos un grupo de amigos que se juntó para jugar y haber podido alcanzar el objetivo es algo que me quedo de acá para siempre.”

El título de Cadetes en 2015 (Archivo PN)

TOMI DE SELECCIÓN

Si uno ingresa al Gimnasio del IAE, se encuentra con las gigantografías con algunos colaboradores del Club pero entre ellas se destaca la de Tomas Cattaneo, vistiendo la camiseta de la Selección Argentina y sosteniendo la Copa del Sudamericano U14. Un hito para la Institución y sobre todo para él.

¿Qué recordás de ese paso por la Selección?

Fue tremendo la verdad. Tuve la suerte de haber quedado porque a nosotros nos llaman de muchas Provincias y de repente caes un día al Cenard, no sabés con quien vas a dormir, quien te entrena, etc. Solo sabes que tenés la chance de representar al país, es groso. Pero van pasando los días, te vas haciendo amistades, vas viendo con tus propios ojos lo que es la vida de un deportista de elite como se manejan los tiempos, sus alimentos y demás. Tuve la suerte de quedar y disfrutar ese Torneo, de ganarlo encima.

¿Qué aprendizaje te dejó?

Que hay que entrenar, que hay que tener la cabeza abierta todo el tiempo porque es un aprendizaje constante, hay que escuchar bastante para poder plasmarlo en la cancha

Tuviste un segundo llamado, pero no quedaste y el  tren de las Selecciones formativas pasó ¿qué crees que sucedió?

Si, fui convocado a la de U15, concentramos, tuvimos y pasé casi todos los cortes pero cambia el Entrenador y quedé en el último corte como jugador número 13 para el Sudamericano. Pero ya en U16 donde se estaba preparando una gira por Europa, casi no llamaron a ninguno de ese equipo. Buscaron gente más grande, yo no era tan alto como ahora, era más bajito y prefirieron en mi posición llamar a otros.

EL IAE

Suele suceder que un apellido se asocie con facilidad a un Club. El de los Cattaneo es rápidamente linkeado con el Einstein. Un Club relativamente joven que –al menos en básquet- creció exponencialmente en cuanto a su competitividad comenzando en 2002 con Mini y Premini, y sumando luego las mayores.

Sufriendo incluso durante mucho tiempo el no ser tomados en serio en el ambiente, sino llamados peyorativamente como Colegio o SA. Un estigma que fueron rompiendo de a poco y a fuerza de protagonismo y buenos resultados, y estos hermanos fueron parte de esa punta de lanza por ser una de las primeros equipos en competir en la AMB.

TC: “Tanto mi hermano como yo fuimos unos de los primeros y los que desde más chiquitos formamos las primeras camadas que arrancaron en el Club a competir. Desde los 3 años, muy desde abajo ir creciendo, pasando por las precompetitivas, después empezar a enfrentarte con otros Clubes que tienen otro peso, otro nombre y nosotros teníamos una tarea doble porque a eso se le sumaba el prejuicio de que nos veían simplemente como un Colegio. Era una diferencia que se sentía en todo momento hasta que fuimos muy de a poco dando vuelta esa historia y ganarnos cierto prestigio. Este es mi último año de juvenil en el Club y veo para atrás la verdad que fue todo para mi, una segunda casa, por muchos años estaba más tiempo ahí adentro que en mi propia casa.”

Los Cattaneo al frente del festejo (Archivo PN)

Lógicamente a la hora de preguntar por un Entrenador, no podía salirse del ámbito del IAE, y ante la consulta de cual fue el mejor o el que le dejó más enseñanzas, ninguno de los dos pudo elegir uno:

MC: “De todos saqué lo mejor que pude. De chico tanto Fer Gallotti como Nacho Minuchin me dejaron mucho. Después creo que Adrian Muñoz que fue quien me enseñó que existe la mano izquierda para picar la pelota y es el día de hoy que las manejo de igual manera. Pablo Gil me dio muchas libertades para jugar en ataque pero al mismo tiempo me inculcó la responsabilidad de bajar a defender. Ya Alejandro Mangone, que lo tuve más de grande, me corrigió lo último que me quedaba.”

TC: “De chico Fernando Gallotti me enseñó todo. Y ya de más grande no sabría si quedarme con Pablo Gil o Alejandro Mangone. Los dos cada uno a su manera y en muchos de los tantos partidos que tuvimos me dejaron muchas enseñanzas sobre como encarar diferentes situaciones.”

QUINTETOS IDEALES

Si algún día termina la Cuarentena y salimos de casa, los #PremiosPN2020 premiarán a los mejores Quintetos de todas las categorías y a sus MVP. Pero por lo pronto, Manuel y Tomás eligen a los suyos de todos estos años de básquet. En ambos se repite un nombre: Pedro Garma.

El de Manu: Valentin Lofrano, yo, Francisco Quaglia, Juan Fernández y Pedro Garma

El de Tomi: Juani Marcos, yo, Juane De la Fuente, Tato Monacchi y Pedro Garma



Ignacio Saraceno (saraceno.ignacio@gmail.com)

En Twitter e Instagram: @ignaciosaraceno. Periodista desde 2007. Co-Fundador de PN. Jefe de Prensa y Redactor de diferentes Organizaciones y Eventos de AMB, LNB, CABB y FIBA Américas.

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