Internacional

El Campeón está presente

(USA Today)

Toronto dio la nota del día venciendo a Los Angeles Lakers. Resumen de la jornada de sábado en la burbuja NBA de Disney.

RAPTORS 107 – LAKERS 92

Muchos eran los que pensaban que el parón y el traslado a Disney podía no venir bien del todo a los Raptors. Como equipo veterano y fuerte ante su público, los vigentes campeones necesitaban ritmo y jugar en Toronto, donde la afición ya ha demostrado que su capacidad para dejarse la garganta no tiene nada que envidiar de ninguna otra. Pues bien, nada más lejos de la realidad. Al menos, en lo que se refiere a una primera toma de contacto que ha supuesto una master class de cómo jugar un último cuarto, ejercer una extraordinaria solidez defensiva y que jugadores de 34 años aparenten unos cuantos menos. Eso le pasó a un tal Kyle Lowry, que ha arrastrado (como muchos miembros de su equipo) lesiones durante la presente campaña, pero ha llegado en perfectas condiciones físicas a Orlando con la intención de demostrar a esos que descartan a los Raptors de la lucha por el título, que se equivocan.

Desde luego, los canadienses no son los principales favoritos, pero hoy han constatado lo que ya dejaron claro antes del parón, que cualquiera que les elimine en playoffs (si lo hacen) va a tener que sudar. Y muchoSobre todo en el Este, donde la tradición de la importancia de la ventaja de campo inherente a dicha Conferencia desaparecerá en un año que es una incógnita. Los Raptors son capaces de eliminar a cualquiera, y al fondo del túnel procuran, sin demasiados alardes, ir de tapados en un hipotético enfrentamiento ante los Bucks de Antetokounmpo, favoritos al título entre las dudas que siempre, por alguna razón, generan. En Canadá no tienen nada que perder y sí mucho que ganar. Con el anillo en el bolsillo y como vigentes campeones, están disfrutando de un año en el que han mezclado a un grupo de veteranos con futuras estrellas, Siakam a la cabeza, y suman victorias y buenas sensaciones, envalentonados por el poderío táctico de un Nick Nurse cuya reputación empieza a ser muy grande para el poco tiempo que lleva en la mejor Liga del mundo (ni dos años de entrenador principal).

Ante los Lakers, se volvió a demostrar la capacidad defensiva de un equipo resolutivo en ataque más allá de la pérdida de Kawhi Leonard, de la que se han recuperado de manera tan inopinada como merecida. Los angelinos venían de ganar a los Clippers en la jornada inaugural (103-101) y estaban a una victoria de asegurarse el primero puesto de la Conferencia Oeste por primera vez en una década, pero naufragaron ante unos rivales que no parecieron (ni mucho menos) llegar tras cinco meses de parón. Los Lakers siempre estuvieron en el partido, pero vieron como los Raptors se iban separando paulatinamente en el luminoso antes de sentenciar en un último cuarto en el que acabaron empequeñecidos en los dos lados de la pista. 35-22 en los 12 minutos finales, una losa muy grande para ganar un partido al que se habían ido por delante al descanso (41-44) y prácticamente en tablas al final del tercer periodo (72-70).

Incluso ahí, los Lakers tardaron en ceder, pero cuando lo hicieron el bajón fue tremendo. Davis, que venía de anotar 34 puntos ante los Clippers, empataba el partido desde el triple (83-83) a 6:38 por jugar, pero no volvería a anotar en todo el encuentro y se quedó en 14 escasos puntos con solo 7 tiros de campo intentados y 6 rebotes, insuficientes. Tras esto, un parcial de 10-0 dejaba temblando a los angelinos, y LeBron anotaría su último tiro de campo a falta de 4:43 para el final. De ahí a la conclusión, un solo tiro libre, lo que desdibujó una actuación que puede y debe ser mejor en El Rey, que sabe que su momento llega en los playoffs pero que compite cada partido como si fuera el último. Ya contra los Clippers le costó carburar y salvó un encuentro gris con dos acciones finales espectaculares. Ante Toronto, ahogado por la defensa de Nurse, se quedó en 20+10+5, pero desapareció en el clutch time y no pudo hacer reaccionar a los suyos.

A falta de tres minutos, Lowry anotaba un triple extraordinario (97-86) que completaba luego con tres tiros libres tras sacar una caprichosa falta a un inocente Kuzma. Con 100-88 y dos minutos por disputarse, los Lakers bajaron los brazos y cedieron ante el poderío del base, que se quedó en 33+14+6 al final. VanVleet ejerció de distribuidor (13+5+11), Anunoby fue clave (23 tantos) y Siakam llegó a los 15 puntos. Marc, con 8+7, tuvo una actuación discreta en ataque, al igual que un Ibaka que se quedó en 4 puntos en 19 minutos. En los Lakers, nada; además de las tímidas actuaciones de Davis y LeBron, Waiters, Caruso y Kuzma superaron los 10 tantos, pero el equipo anotó un 10 de 40 en triples, apenas lanzó con un 35% en tiros de campo y no tuvo respuestas, Fran Vogel incluido (y especialmente) a la tela de araña tejida por Nurse en defensa. Los Lakers tendrán que esperar para asegurarse el primer puesto del Oeste. Los Raptors, con el segundo puesto del Este a su alcance, podrán seguir soñando y sumar victorias mientras esperan su momento, que llegará en playoffs. Al fin y al cabo, con Lowry todo es posible.

PACERS 127 – SIXERS 121

(USA Today)

Partidazo entre rivales directos resuelto por un excelso Warren. Embiid mostró su versión más dominante y los Sixers se gustan a pesar de la derrota. Volvió Oladipo.

El octavo puesto del Oeste no es lo único que falta por decidir en la reanudación de la NBA, por mucho que todos los ojos estés puestos en esa lucha. En el Este queda mucho por saber, y el primer puesto de los Bucks es lo único seguro, más allá de unos Raptors que, segundos, parece que van a mantener su puesto, más aún tras la victoria ante los Lakers. Eso sí, las cuatro siguientes posiciones parecen abocadas a una guerra sin cuartel, y los cruces se decidirán en los próximos días pasando por alto una ventaja de campo tradicionalmente clave en la Conferencia Este, pero inexistente este año con todos lo partidos disputados en el complejo de Disney. En esa lucha están Celtics y Heat, pero también Pacers y Sixers, que han protagonizado un duelo de altura esta madrugada, en una lucha sin cuartel decidida en los instantes finales y cuya balanza ha inclinado T.J Warren, que se ha impuesto en el duelo individual al Embiid más dominante que hemos visto en el último año.

53 tantos consiguió el primero por 41+21 del segundo. Números escandalosos y sorprendentes si tenemos en cuenta el parón de cinco meses del que venimos. Muchos piensan que a los  Sixers, desmadejados antes del parón, les ha venido bien la suspensión para aclarar ideas, recuperar lesionados y enderezar una temporada que iba camino de acabar en desastre. Y las sensaciones son buenas a pesar de la derrota, sobre todo si tenemos en cuenta el nivel del pívot camerunés, uno de los más talentosos de la competición a pesar de que a veces su acalorada mente le juegue malas pasadas. El festival ofensivo vivido en Disney fue cosa de fantasía, sobre todo en un último periodo en el que Philadelphia se hundió en defensa y se dejó remontar el partido, encajando 46 bochornosos puntos que contrastan con el resto de la actuación coral del equipo, que desarrolló un gran encuentro hasta que entró en los últimos 12 minutos.

Antes de eso, un parcial de 32-20 les había dado seis puntos de ventaja al final del tercer periodo (87-81). Todo era positivo para los de Brett Brown, que colapsaron en los instantes finales, incapaces de frenar a la versión más killer de Warren, que anotó 19 puntos en ese último periodo. El alero hizo olvidar la importante baja del lesionado Domantas Sabonis con una serie de tiro formidable: 20 de 29 en tiros de campo con 9 de 12 en triples. Y solo con 4 tiros libres intentados, el único en llegar a esas cifras con menos de 5 lanzamientos desde la personal desde 2010 junto con Stephen Curry y Klay Thompson. Suyas fueron las canastas decisivas ante la perdida defensa de unos Sixers a los que se les olvidó el guión en los minutos finales y que solo se sostuvieron con los 16 tantos de Embiid, que sumó 41 al final. Con 21 rebotes y 3 tapones, una actuación que emula al mismísimo Shaquille O’Neal pero que no valió para dar la victoria a los suyos.

La victoria da aire a los Pacers sobre los Sixers, sus inmediatos perseguidores, que se sitúan ahora a una victoria de sus rivales, que están, a su vez, a dos partidos del cuarto puesto que defienden unos Heat que también ganaron esta madrugada. La mejor noticia para Indiana es el retorno de Víctor Oladipo, inicialmente baja para Orlando pero que finalmente está con la plantilla. 15 puntos sumó el escolta, los mismos que Aaron Holiday, en un encuentro en el que sumaron 14 de 34 en triples, 9 de ellos firma del inopinado héroe Warren. En los Sixers, el plan funcionó hasta que no dio más de sí, y Simmons se fue a 19+13+4. Tobias Harris sumó 30 tantos y 8 rebotes, cerrando el big three de los Sixers y relegando a Horford a 23 minutos (y 10 puntos), siendo así el sacrificado de Brett Brown para dar algo de aire a la siempre colapsada zona del equipo. Los Pacers respiran y Philly deja sensaciones, aunque mucho tendrán que mejorar todavía de cara a los playoffs. Eso sí, bendito el equipo que se tenga que enfrentar a ellos en la primera ronda de unos playoffs en los que, recordemos, puede pasar de todo. Y en Disney, donde la fantasía corre sola, más todavía.

 

CLIPPERS 126 – 103 PELICANS

(USA Today)

El alero Paul George confirmó que ha llegado en una gran forma a la reanudación de la temporada regular de la NBA, y con ocho triples lideró la exhibición ofensiva de Los Angeles Clippers ante los New Orleans Pelicans, a los que ganaron este sábado por paliza de 126-103. El alero hizo tres triples consecutivos en los primeros minutos y aportó 28 puntos como líder encestador de los Clippers, que establecieron una nueva marca de tiros y aciertos desde el exterior.

Los Clippers rompieron el récord de la franquicia al anotar 25 de 47 intentos de triples. George anotó 8 de 11. Los Clippers también empataron el récord del equipo con triples en la mitad del partido y estuvieron a la altura del récord de la NBA al encestar 16 de 24 con una ventaja parcial de 77-45 en el medio tiempo.

Nos estábamos divirtiendo“, declaró George al concluir el partido. “Pusimos el trabajo esta noche y valió la pena al final“. Los Clippers anotaron sus primeros seis triples, que les dieron una ventaja parcial de 20-6 que ya nunca perdieron el resto del camino. El base Patrick Beverley anotó desde detrás del arco para los primeros puntos de los Clippers y luego George conectó en tres posesiones seguidas para una ventaja de 12-2 con solo 2:11 minutos desde que había comenzado el partido.

El alero Kawhi Leonard y Beverly mantuvieron el bombardeo durante seis triples consecutivos antes de que Leonard tuviera la primera falla de los Clippers. El equipo angelino anotó 9 de 13 intentos de triples en el primer cuarto con parcial de 37-25. Leonard aportó 24 puntos como segundo máximo encestador de los Clippers, que se recuperaron de una derrota por 101-103 ante Los Angeles Lakers el pasado jueves, en la jornada inaugural del reinicio de la temporada regular.

La victoria fue la número 939 en la carrera del entrenador Doc Rivers, quien dirige a los Clippers, y superó al legendario Red Auerbach en el undécimo puesto de la lista de todos los tiempos de la NBA. El base reserva, el novato Nickeil Alexander-Walker, anotó 15 puntos como líder de unos Pelicans que carecieron de inspiración encestadora.

Mientras que el alero Brandon Ingram llegó a los 14 tantos, pero apenas dos rebotes, y el ala-pívot novato, Zion Williamson, que jugó 14 minutos, no pudo ser tampoco factor ganador al encestar siete puntos y capturar cinco balones bajo los aros. La derrota, la segunda consecutiva que sufren los Pelicans, los aleja de la posibilidad de alcanzar el octavo puesto de la Conferencia Oeste, el último que les daría derecho a estar en los playoffs.

 

THUNDER 110 – 94 JAZZ

(USA Today)

Los de Billy Donovan se impusieron con solvencia ante los Jazz (110-94), a los que se les notó el cansancio del debut. Gobert estuvo 2 cuartos sin anotar y Adams firmó un doble-doble.

Hace escasamente 48 horas, Rudy Gobert volvía a ser el centro de todas las miradas en la NBA. Su canasta decisiva, otorgaba el triunfo a los Jazz en el partido inaugural ante los Pelicans. 14 puntos y 12 rebotes para firmar un doble-doble que enterraban las polémicas del pasado. Ante los Thunder, la película cambió y mucho.

El francés estuvo el segundo y el tercer cuarto sin anotar y logró llegar a los 10 puntos, después de dos jugadas de astucia en el último cuarto. De lo contrario, se habría quedado con los irrisorios 6 puntos del primer cuarto. Ante este panorama, las esperanzas ofensivas de los Jazz volverían a depender de los Clarkson, Conley y Donovan Mitchell. Pese a que los 3 acabaron con dobles dígitos en su cuenta particular de anotación, ninguno de ellos superó el 33,3% de anotación.

Cuando tus 4 jugadores más prolíficos de cara al aro no están certeros, soñar con un triunfo es poco menos que una utopía. Y la realidad no contradijo a la lógica. Los Thunder fueron dominadores de los tiempos y del marcador durante los 48 minutos de juego, sólo en el último cuarto con los menos habituales, cedieron parte de la ventaja conseguida en los 36 minutos de juego anteriores. Pese a ello, terminaron imponiéndose por 16 puntos de diferencia (110-94), si bien es cierto, llegaron a tener una renta de 29 puntos en el marcador.

Los pupilos de Donovan sabían que partían con la ventaja competitiva de que sus rivales llegaban con el peso y la tensión de haber jugado en un contexto totalmente diferente al habitual apenas 48 horas antes y tenían que jugar con el ritmo y la intensidad tanto a nivel ofensivo como defensivo.

Una exhaustiva defensa en zona y un enorme acierto ofensivo no tardaron en dar una ventaja desde el comienzo para los Thunder, que ya resultaría insalvable. Gran parte del peso del juego ofensivo lo dirigió un Chris Paul, que parece estar viviendo una segunda juventud. El base de Winstom-Salem acabó con 18 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias. La regularidad de Paul durante el transcurso del partido vino acompañado por momentos brillantes de diversos jugadores que hicieron posible que la ventaja fuese cada vez más holgada.

Los primeros 12 minutos fueron sin duda para uno de los aleros del equipo, certeros desde fuera y precisos en la pintura. Danilo Gallinari acabó el primer cuarto con 11 puntos en su cuenta, anotando en el resto del duelo tan sólo 4 puntos más. El primer cuarto acabó con un contundente 29-15, dejando en un paupérrimo 14,3% en triples a los Jazz, en los que sólo se asomaba a nivel anotador de forma testimonial Rudy Gobert.

En el segundo cuarto, la película no cambió pero alguno de los protagonistas sí. Los Jazz subieron el acierto, 40,9% en tiros de campo y 18,8% desde fuera, pero los Thunder no bajaron el ritmo. La ventaja al descanso era el doble, en gran parte gracias a 2 minutos y medio finales de los Thunder de película, para la que Paul tuvo nuevo acompañante.

El protagonismo continuó en el exterior pero la pintura también adquirió un gran peso en el juego de los de Oklahoma. El neozelandés Steven Adams se erigió como el líder tanto en defensa como en ataque. El de Rotorua compensaría sus 4 pérdidas de balón con 16 puntos y 11 rebotes, además de 2 tapones. A Paul y Adams les acompañaría Gilgeous-Alexander, máximo anotador de los Thunder con 19 puntos. Su gran regularidad anotadora, anotó en los 4 cuartos, le permitió volver a ser el jugador con mayor anotación de su equipo.

Llegados al descanso con un 42-66, el partido parecía tener ya dueño. Los Jazz, espoleados por un Donovan Mitchell más certero, trataron de cambiar las cosas durante el tercer cuarto, pero ya era demasiado tarde. Los Thunder seguían por encima del 50% en tiros de campo y jugadores secundarios como Schroder o Bazley se unieron al festival anotador.

Los 12 minutos finales fueron un mero trámite en el que ambos equipos ondearon la bandera blanca y en la que los jugadores menos habituales aparecieron. Entre ellos, André Roberson, que volvió a competir de manera oficial más de 2 años y medio después. Su aportación en cancha se limitó a 1 rebote en 5 minutos.

Con este triunfo los Thunder igualan a los Rockets en la quinta plaza del Oeste, ambos a medio triunfo de los propios Jazz, que continuarán cuartos. A los de Billy Donovan les esperan el próximo lunes los Nuggets, terceros en el Oeste. En caso de victoria, los de Oklahoma tendrían también a tiro de piedra ese tercer puesto. Más complicado lo tendrán en la madrugada del lunes al martes los Jazz. A los de Quin Snyder les esperan los Lakers, en el que será el tercer examen para los de Vogel, después de medirse esta madrugada a los Raptors.

Gentileza: AS

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