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“El deporte nos unió”

Miguel Ressia, ex combatiente de Malvinas, charló con PN sobre el rol que tuvo el deporte tras la guerra.

Sin dudas este 2 de abril será diferente para los exsoldados combatientes de Malvinas, en la que no podrán compartir un día que los marcó de por vida. El aislamiento social, preventivo y obligatorio por el COVID-19 hace que la conmemoración del día del veterano de guerra sea desde cada una de nuestros hogares. La vigilia en el monumento a los caídos hoy no tendrá gente, pero seguramente a las 21.05, el himno argentino retumbará en cada rincón de la ciudad para recordar a los héroes de Malvinas.

Si para uno es especial, ni hablar para los que lo vivieron, como Miguel Ressia. Con tan solo 19 años tuvo que dejar atrás su juventud para transformarse en un hombre, tuvo que “quemar etapas”. Atrás quedaba su vida deportiva y su amor por el fútbol, aunque sus primeras veces con el deporte fueron de la mano del básquet y el rugby.

Siempre me tiró el fútbol y fue lo que jugué hasta que fui a Malvinas. Iba al Peralta Ramos y me inicie con el básquet y el rugby en Sporting”, recuerda Ressia. “Como había repetido, tuve que pedir una prorroga y por eso yo entre al servicio militar con los clase ´63 a pesar de ser clase ´62”, agrega.

La guerra lo marcó y Miguel no volvió “a jugar al fútbol en el club, con el paso del tiempo volví a jugar con amigos y compañeros del trabajo”. Pero el deporte fue la llave para reencontrarse con excombatientes. “Fue muy importante para nosotros reencontrarnos y el medio fue el deporte”, remarca.

“Juntarnos a jugar nos ayudó a recuperar ese tiempo que perdimos. Pasamos de ser jóvenes a hombres en una guerra. Tuvimos que madurar de golpe. El deporte limo todo y volvimos a sentirnos aquellos jóvenes de antes de la guerra,” dice Ressia.

“Los deportes en equipo fue lo que más nos convocó”, rememora Ressia y recuerda que en el 2000 comenzaron las Olimpiadas de Veteranos. “El deporte nos acercó y nos ayudaba a estar bien físicamente”, agrega.

El básquet en esas Olimpiadas tuvo una rivalidad muy marcada: Mar del Plata vs Bahía Blanca. “Siempre perdíamos con Bahía Blanca. Esa camada de Bahía demuestra que por esos tiempos era la capital del básquet”, recuerda Ressia pero no siempre se perdió contra los bahienses. “Una vez les ganamos y yo estuve en cancha ese partido. Puedo decir orgulloso que les ganamos”, dice, con una sonrisa que se puede ver a través del celular.

EL CENTRO DE EX SOLDADOS COMBATIENTES

El tiempo y el reencontrarse, llevó a los excombatientes a tener su lugar y Peñarol ayudó a culminarlo. “Con el tiempo pudimos construir el Centro y cuando Peñarol estaba remodelando su sede de Garay y Santiago del Estero, nos ayudaron a hacer mejoras. Ese tiempo, hicieron de local en las competencias locales y formativas y además, el equipo de Liga que dirigía el Oveja Hernández entrenaba”, recuerda.

Ese paso de Peñarol hizo que el básquet ganará un lugar más importante en el Centro, de Misiones y 3172. Con la cancha llegó un equipo de Maxi Liga, que fue dirigido por Adolfo “Guri” Perazzo. “Yo no jugaba porque soy bastante rustico, pero acompañaba en los entrenamientos”, recuerda y agrega que “al comienzo los resultados no eran buenos pero se disfrutaba”.

GINOBILI Y LA “10” DEL CENTRO

Si bien los resultados del equipo de la MaxiLiga no fueron los mejores, la camiseta numero 10 tiene una historia con Manu Ginobili. En una de las visitas de la Selección a Mar del Plata, los exsoldados combatientes le entregaron a Ginobili la “10”. Hasta ahí, nada “novedoso”.

“Un día, el dueño de Scordina nos llamó diciéndonos que cualquier cosa que necesitábamos de la empresa, estaba disposición nuestra”, cuenta Ressia. En esa época, la empresa era sponsor del equipo y viendo ESPN se llevó una gran sorpresa. “Nos llamó y nos contó que estaba viendo el canal y que pasaron un entrenamiento y se veía a Manu con nuestra camiseta y se veía la marca”, rememora. Sí, “Manu tiene una camiseta del Centro de ExSoldados Combatientes de Malvinas – Mar del Plata”.

PEÑAROL Y LAS ISLAS

Peñarol, con su presidente Domingo Robles a la cabeza, fue uno de los pioneros en llevar la imagen de las Malvinas en su pecho. “Se de buena fuente, que se peleó con mucha gente para poner las Malvinas en la camiseta”, cuenta Miguel.

“Domingo decidió que en todo torneo internacional que jugará Peñarol, iban a estar las Islas Malvinas en el pecho”, recuerda, emocionado. “Ese reconocimiento no tiene precio. Con el tiempo, Quilmes también lo hizo,” finaliza Ressia.



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