Internacional

La primera ronda sigue dando show

(USA Today)

En el Oeste, Denver sigue con vida y los Clippers le dieron una lección a los Mavs. Resumen del martes en Disney.

NUGGETS 117 – JAZZ 107 (2-3)

Ésta es la serie que mejor resultado está dando en términos de competitividad durante esta primera ronda de los Playoffs NBA 2020. Pase lo que pase en la de Clippers y Mavericks, ésta es. Y parece más un duelo de dos hombres y un destino, de Donovan Mitchell y Jamal Murray por ver quién tiene la hoja de anotación más grande, pero hablamos de dos equipos sin megaestrellas pero con dos plantillas para pelear mucho y bien en la dura Conferencia Oeste. Y eso están haciendo.

Los Jazz venían en un punto espectacular. Habían incluso ridiculizado a unos Nuggets que partían como cabezas de serie, que ganaron el primer encuentro y que, sin embargo, tenían que ganar para salvarse de la eliminación. Y eso han hecho.

El magnífico inicio de Nikola Jokic era lo que pedía Murray, Malone y todos los de su equipo, que otro gran jugador se involucrara. El serbio ha estado titubeante ante Gobert, pero hoy no podía fallar y no lo hizo. De hecho, en el primer cuarto eso es lo que hizo: no fallar (8/8 para 21 puntos). Hasta metió un triplazo a pie cambiado y pidiendo la falta casi desde Sombor, su localidad natal. Carta de tiros inmaculada, pero todo lo contrario que su equipo. Cuando falló su primer lanzamiento el resto de sus compañeros llevaban 16 fallos en 22 intentos. Así era complicado seguir y los Jazz, con un Mike Conley renovado tras su paternidad y con Royce O’Neale conteniendo a Jamal Murray en primera instancia, lograban que las diferencias se fueran más allá de los cinco puntos antes del descanso.

Los Nuggets, además de estar dejando las mismas malas sensaciones que en el resto de la serie en lo que se refiere a actividad defensiva, tenían que dar un poco más en ataque y llegaba el tercer cuarto. Los habían perdido todos y por ventajas ostentosas. Y Murray se transformó. Como si hubiese visto la luz al final del túnel, se levantó y elevó a su equipo a un nivel digno del primer encuentro de la serie (el único que habían ganado). El duelo con Mitchell ya no iba a estar servido porque se iba encargar él de que no existiera. El base-escolta canadiense llevaba sólo 9 puntos en la primer mitad y acabó con 42+8+8. Exhibición de sobresaliente. Se fue calentado con acciones como una bandeja de alta graduación, 360 para ser exactos, y cortó de raíz la ventaja. Al inicio del último periodo puso el 92-90, lo que significa que su equipo ya estaba por delante. Ahí no se vinieron abajo los de Quin Snyder y ambos equipos nos dejaron un maravilloso final de partido en el que Murray se quedó en trance, viendo el aro como una piscina, y en el que el responsable de la sentencia fue, paradójicamente, Jokic, que acabó con 7 triples y 31 puntos. Que llegue ya el siguiente, que aquí todo el mundo quiere más de esto.

CLIPPERS 154 – MAVERICKS 111 (3-2)

(USA Today)

Dos días después de hacer historia y de la buena, de dejar una de las actuaciones más alucinantes de la historia de los playoffs, Luka Doncic se vio algo desfondado, con el tobillo todavía doliente y con un apretón que no supo calibrar. Los Clippers, su rival en esta primera ronda, han estado medio dormidos y ese triplazo, ese tiro para el recuerdo, les ha despertado. Colectivamente, pero a un hombre por encima de todos ellos: Paul George. Decía el escolta-alero de Los Ángeles que si le entraban los tiros la serie sería distinta. Y sí. Sólo tenía que meterlos. En este quinto enfrentamiento hizo lo que se le pedía, se ha juntado con la versión aniquiladora de Kawhi Leonard y ahí los Mavericks tienen mucha tela que cortar como para que les salga un traje bonito.

Se desesperó Doncic, que hizo numerosos aspavientos y se jugó la expulsión, se desesperó Carlisle, que se llevó dos técnicas seguidas y sí tuvo que abandonar la cancha, y se desesperó cualquier aficionado del equipo con esperanzas tras lo visto en los cuatro primeros encuentros. Kristaps Porzingis volvió a ser baja, Burke y Hardaway engordaron números cuando todo estaba ya perdido, Curry desapareció y Maxi Kleber fue el que se partió la cara en defensa y gozó de algo más de acierto en ataque. La imagen de los Mavericks es malísima y es un negativo precedente para un partido ya de eliminación, el de la noche del 27: si pierden, se van. ¿Lo bueno? No es la primera vez, y hay que recular poco para comprobarlo, que obran el milagro.

Los Clippers salen renovados de este encuentro. A golpe de récord: 76 puntos en la primera parte y 154 en el global de los cuatro periodos, +42 de diferencia, 22 triples y un 63,1% de acierto en los lanzamientos en juego. Todo ello son nuevos récords de la franquicia en los playoffs. Por si fuera poco, los 35 puntos (12/18 y cuatro triples) en 25 minutos de Paul George, el otrora desaparecido en combate, son una marca inédita desde que hay reloj de posesión. Un cambio de cara en el momento justo.

Un comienzo explosivo de los Mavs, que parecía que venían con inercia del pasado domingo, fue eso: un comienzo. Y casi el final. Ni tres minutos duró la alegría. El humanoide Kawhi Leonard tiró del carro de su equipo de forma brusca, sin fallo y sin cambio en el rictus. 13 puntos seguidos con 6/6 en tiros para él y parcial abierto: 19-0 y 24-2, contribuyendo los Clippers con once lanzamientos seguidos a la hazaña que firmaba Leonard. El comienzo de Doncic era con tres pérdidas y con gritos a los árbitros, que no le están concediendo el estatus de estrella que ya tiene.

A los buenos tiros de Jackson y la buena colocación de Shamet se unió, ya como principal arma de ‘Doc’ Rivers, Paul George. Como si fuera un entrenamiento o un juego de tiro, empezó desde cerca para coger confianza y acabó metiéndolas de todos los colores. Incluso le pidió al entrenador quedarse un poco más en cancha para seguir con la racha, algo que le llevó a un manotazo de Tim Hardaway y a un pique con su conocido Seth Curry.

El banquillo volvió a estar metido, Pat Beverley a la cabeza, y Harrell puso la sentencia ya en el tercer cuarto. Rick Carlisle había sido expulsado por una jugada puntual y sin incidencia que le sacó de quicio y Doncic mejoró un poco con el paso de los minutos pero acabó yéndose al banco sin jugar la última manga. Pequeño respiro con la salida de los suplentes para disputar los minutos de la basura y así encarar un sexto encuentro que se supone decisivo para el devenir de todos.

 

AS

Etiquetas


Planeta Naranja (planetanaranja@hotmail.com)

En Twitter: @PN_basquet. En Instagram: @planeta_naranja. En Facebook: /planetanaranja913. Medio de comunicación creado en 2007 que brinda contenido de básquet marplatense, Nacional e Internacional en todas sus categorías. Estamos en Radio e Internet.

debug123

Tweets por @ignaciosaraceno

Tweets por @brunograssi

Facebook de Planeta Naranja

PHP Code Snippets Powered By : XYZScripts.com