Básquet en la Sangre

Perderse y encontrarse

Cooper y Nico (archivo fliar)
Cooper y Nico (archivo fliar)

El ciclo “Básquet en la Sangre” nos lleva a repasar una tan particular como conocida historia. La de Nicolas Lauria y su papá, Zachary Cooper.

Eran finales de la década del 80, cuando Zachary David Cooper era un pivote extranjero que jugaba al básquet en Peñarol de Mar del Plata. Por cuestiones familiares debió volver a su Estados Unidos natal y por temas de visado no pudo regresar a la Argentina. Hasta ahí la historia parece la de cualquier extranjero que juega en alguno de los clubes argentinos.

Pero en ese tiempo en el país, Zachary mantuvo una relación con una joven, fruto de la que nació Nicolas Lauría. El joven hoy tiene 28 años, es jugador de básquetbol en Barrio Parque, fue campeón con Peñarol de Mar del Plata y preseleccionado para ir a los Panamericanos de Guadalajara. Recién a sus 23 años, en 2011, pudo enterarse que su papá vivía y pudo volver a hablar con él, después de haber perdido todo contacto.

LA INFANCIA DE NICO Y EL BÁSQUET…Y EL FUTBOL

Mucho creen que Nico nunca tuvo contacto con su padre hasta los 23 años, pero no fue así. Zachary lo tuvo en brazos en sus primeros meses de vida y luego desde EEUU había, aunque mínimo, diálogo a la distancia.

“Tengo fotos con él, cuando tenía dos o tres años, pero no me acuerdo de ese momento. Una vez que él se va, la comunicación era por teléfono a través del teléfono de mi tía. Pero un día lo llamo para avisarle que habíamos cambiado el teléfono y resulta que se había mudado y perdimos la comunicación. Esto habrá sido a mis 11 años. Él sabiendo que yo existía y yo sabiendo que él existía.”

“El también sabía que yo había empezado a jugar al básquet pero las llamadas eran desde un locutorio y salían una fortuna, no había mucho tiempo para hablar de eso”

Si bien el básquet lo llevaba en la sangre y en los genes, este no fue el primer deporte que Lauria eligió para sí. Aunque fue el básquet quien lo eligió a él…

“Arranqué a jugar al básquet porque primero iba con unos amigos a jugar al fútbol pero era tan malo que volvía muy frustrado a mi casa. Iba al arco de una. Entonces mi vieja me dice si no quiero empezar a jugar al básquet como mi papá y le dije que si casi sin pensarlo. Ahí el gran Chino Kubo padre me da una beca completa en el Club”

Los años pasaron, Nicolás fue creciendo y lo particular de la historia es que se haya dedicado al básquet igual que su padre.

“Empecé a jugar en Peñarol y me fueron llegando videos, comentarios de que me parecía a mi viejo en cómo jugaba. Y sí, la verdad teníamos estilos de juego muy parecidos. Si bien él era pivote y yo alero nuestros movimientos eran los mismos, iguales”, comenta sorprendido Nicolás.

(archivo fliar)
(archivo fliar)

LA BÚSQUEDA Y EL REENCUENTRO 2.0

Su madre le insistía para que lo busque. “Una vez decido mandar una carta a la Embajada argentina de Estados Unidos y ellos me responden dándome tres opciones, de las cuales una, era una página de Internet que buscaba personas y era muy eficiente”, recuerda el jugador de Parque.

Acá es donde aparece una de las figuras más importantes de la historia, Kyle Lamonte, extranjero de gran paso por Peñarol: “Kyle Lamonte, que jugaba conmigo, no dudó en ayudarme. Estábamos en cuartos de final de la Liga en Corrientes y al mediodía me dice vení vamos a hacer lo de tu viejo. Obviamente se me puso la piel de gallina”, agrega.

En ese momento consiguen los datos de su padre a través de la página pero en el primer intento no pudieron contactarlo porque estaba trabajando. “La llamé a mi vieja entre lágrimas y le conté que lo habíamos encontrado. Sabíamos que estaba vivo, el primer gran  paso estaba dado”, comentó.

Aún así, Kyle siguió llamando sin decirle nada a Nicolás. “Hasta que una noche después del primer partido de semis me dice: Nico estoy hablando con tu viejo y quiere hablar con vos. Mañana después de la práctica lo llamamos. Estaba comiendo con un amigo y casi me atraganto. Fue tremendo, se me sigue poniendo la piel de pollo en este momento”.

¿Cómo fue el momento en que volviste a hablar con él?  

Fue fuerte, pensaba qué hago, qué le digo, qué sabrá, qué no, en qué situación estará. Lo primero que le dije fue “Hola papá” y él “hola hijo”. Fue raro 23 años sin tener a mi papá y nunca pensé que iba a salir de mi boca un “hola papá”. Nos preguntábamos como estábamos y hablamos de básquet. Sabe que juego y de mis logros obtenidos. Me dijo que si yo quedaba en esa selección que fue a los Panamericanos de Guadalajara mi abuela quería ir a conocerme. Y era muy fuerte porque pasaba los límites de él, quería conocerme la familia completa. Tengo dos hermanos más chicos también.

¿Le preguntaste “por qué”?

NL: No porque me parecía que no valía la pena, no se me cruzó tampoco. Sentí que tenía que disfrutar el momento y que todo era bueno. Lo que pasó, pasó. Él habrá tenido sus razones. Me importaba más conocerlo, saber de él.

El MEJOR MOMENTO DE SU CARRERA

El reencuentro se dá en un momento bien álgido de la temporada: los Playoffs. Peñarol iba rumbo al bicampeonato de la Liga y estaba en plenas Semifinales con Libertad de Sunchales. Todo sucede el día anterior al 2do juego  de la Serie que se termina definiendo en doble suplementario con Nico rompiéndola toda (27 puntos y 9 rebotes) y ganando 103-101.

“Lejos fue el mejor partido de mi carrera, pero también de mi vida. Encima eran Semifinales de Liga, con el equipo de mis amores, de local, con mi gente en la tribuna, en doble suplementario. No había mas condimentos para agregarle”

“Lauria, el Padre de la victoria” tituló el Diario El Atlántico esa noche con esta bajada: (…) Nicolás Lauría no olvidará jamás sus últimas 48 horas. El último viernes, a los 23 años, habló por primera vez en muchos años con su padre, Zachary Cooper. Y ayer, el día después de semejante acontecimiento, fue decisivo para que Peñarol quede a un paso de jugar su tercera final consecutiva en la Liga Nacional de Básquetbol. El alero, anotó 27 puntos, con 7 de 9 en triples, para que el “Milrayitas” le gane a Libertad de Sunchales por 103 a 101 tras dos suplementarios. De esta manera, el equipo marplatense se adelantó 2 a 0 en una de las semifinales y el próximo miércoles buscará el pasaje a la instancia decisiva en Sunchales. (…)

Ante Libertad en su mejor partido (Infoliga)
Ante Libertad en su mejor partido (Infoliga)

HACER PÚBLICO LO PRIVADO (HOLA SUSANA)

Para los más cercanos y hasta para mucha gente del ámbito del Club o del básquet todo esto podía ser algo conocido. Pero luego del partido, la TV le otorga el clásico premio al mejor jugador y allí, en la nota con Fabián Pérez, su historia se hace pública y masiva. El llanto y la emoción de la figura del partido se sintió en todo el país.

Hubo repercusión. Rápidamente su agente y la Prensa del Club empezaron a recibir llamados de Medios que no son habituales en el mundo del básquet. Nico llegó a hacer un móvil para TN desde Rafaela y lo más loco que finalmente no se dio…la nota con Susana Giménez.

“Lo de Susana Giménez terminé por descartarlo porque quería preservar la relación con mi viejo. Más que nada porque no sabía cómo podía llegar a reaccionar él al respecto. Prioricé cuidar la relación antes que exponerlo de tal manera porque tampoco sabía bien cuál era su situación allá”

“Igualmente hubo problemas de fechas y coordinación pero la realidad es que le dije a mi agente que trate de llevarlo para el final de la Liga porque estábamos justo en Playoffs y no podía hacer eso ni por mi, ni por mis compañeros. Ese Peñarol era una familia, todos pensábamos en todos”

EL FUTURO Y LA RELACIÓN A CREAR

¿Lo viste personalmente ya? ¿Tenés planeado hacerlo?

“Todavía no. Saque la visa desde hace cuatro años pero siempre por una razón u otra lo pospuse. Ahora tengo decidido cuando termine la temporada ir a EE.UU 15 o 20 días y ver qué le pasa a él y que me pasa a mí. Por ahí cuando se reencuentran un hijo con su padre hay que ver que nos pasa a los dos. “

¿Guardas algún tipo de rencor?

“No, en absoluto. Gracias a mi vieja nunca lo he sentido porque siempre me habló bien de él. Tampoco me siento un niño abandonado por su padre. No tengo rencor y siento que las cosas siempre pasan por algo y se dan así. Uno tomó decisiones y por ahí no son las acertadas o por ahí, en ese momento de su vida, sí. Y por eso quiero conocerlo, preguntarle qué le pasó, si es que se da, y sino no importa hay que crear una relación. Estoy abierto a lo que venga. “

EL APELLIDO LAURIA

Cristina es su mamá. Su apellido es Lauria. Y es el mismo que lleva y llevará Nicolás por siempre…

“Siempre fue mi apellido y no pienso cambiarlo aunque vaya a conocer a mi papá y esté todo bien. El apellido también es en honor a mi abuelo, Juan Carlos, quien tuvo 3 mujeres, por lo que el único heredero del apellido soy yo. Ya tengo también mi identidad con todo lo que eso representa como Lauria y no como Cooper”

Agradecimiento: Adrian Collados – Hoy Día



Ignacio Saraceno (saraceno.ignacio@gmail.com)

En Twitter e Instagram: @ignaciosaraceno. Periodista desde 2007. Co-Fundador de PN. Jefe de Prensa y Redactor de diferentes Organizaciones y Eventos de AMB, LNB, CABB y FIBA Américas.

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