Básquet en la Sangre

Tradición basquetbolera

De izquierda a derecha, de mayor a menor (PN)
De izquierda a derecha, de mayor a menor (PN)

El ciclo “Básquet en la Sangre” nos lleva a la casa de los Maffia. Los hermanos Alejandro, Sebastian y Leo se juntaron en la casa paterna para contar su historia.

Bien cerca del actual Club Quilmes, pero más cerca aún de lo que fue el lugar de su fundación (a unos 25 metros) comenzó la historia de la familia Maffia junto al básquet. Fue con su papá, Arnoldo Maffia, que empieza recordando:

-“Prácticamente nací en Quilmes. Jugaba al básquet en el colegio Comercial pero como vivía a la vuelta del Club empecé a jugar ahí con el Lolo Furman. Hasta que llegó el momento de la Primera y me preguntaron si quería  jugar porque tenían a otro jugador, Cortes, en esa misma posición. Yo les dije que no, porque sabía que no iba a jugar, era medio malo (risas). Después me tocó la colimba y seguí jugando en Dolores que en esa época había muy buen básquet.”

Alejandro, Leo y Sebastian (Archivo fliar)

CUATRO GENERACIONES

El fútbol era más importante en el Club por aquellos años ¿por qué fue el básquet el elegido?

-“Podría haber sido el fútbol, es verdad, pero el básquet tuvo algo que me atrapó. Furman no nos dio respiro en ese sentido, nos incentivó y casi no tuvimos oportunidad de cambiar, aunque yo no lo hubiera hecho. Me gustó el básquet sin vueltas”, sentencia el papá.

De hecho, el básquet fue una elección familiar. De primera o segunda mano, pero fue el deporte que llenó sus expectativas.

-“Yo a los 5 empecé jugando al baby fútbol, pero a los 10 me pasé al básquet y no lo dejé más, lo abracé con mucha pasíón”, cuenta Alejandro sobre su elección

Mientras que Toby recuerda que nunca hubo una disyuntiva en ese sentido: “Yo ya directamente a los 5 en Quilmes, estaba todo el día en el Club hasta que un día por la altura que teníamos nos echaron del Club, jajaja! Anduve dando algunas vueltas hasta que volví en una época donde estaban surgiendo unos jugadores tremendos como Ezequiel Perazzo o Hugo Dominé”

-“Yo soy un año y medio mayor a Toby, hicimos casi todo juntos pero ya con el ejemplo de Ale adelante nuestro fue todo más fácil”, completa Leo.

Pero falta un eslabón y lo agrega Alejandro: –“Y falta mi hermana, que es un año mayor que yo y también jugó en el Club”

-“Definitivamente me gustó el básquet, los llevé a todos a probarlo y por suerte se engancharon”, reconoce dadas las consecuencias Don Maffia.

Nicolas y Nacho también juegan convirtiéndose en la 3era generación de la familia en el básquet. Aunque serían la 4ta generación en el Club ya que el abuelo de los hermanos Maffia jugaba al fútbol allí cuando el Club Quilmes, en su época fundacional, estaba en Olazabal y 25 de Mayo, a pocos metros de la casa familiar donde aún hoy (incluso para esta nota) se encuentran los Maffia.

EL CLUB COMO RECUERDO, LA LIGA Y LA DISTANCIA

Las épocas que han vivido los Maffia (tanto padre como hijos) distan mucho de las de hoy en día. Los cambios generados por la Liga Nacional en Clubes como Peñarol o Quilmes fueron en muchos caso para bien y en otros produjo alejamientos. Lo cierto es que de eso se trata el crecimiento…

¿Qué tan cerca se sienten hoy del Club después de tantos años?

-“Yo por cuestiones obvias y físicas (NdeR: vive en España), bastante lejos aunque hoy con Internet y demás te mantenes al tanto, pero no mucho más que eso.”, arranca Leo.

Toby, en cambio, es quien se mantiene bien cerca de la actividad y quien tuvo un nexo bien cercano: “En mi caso particular yo he estado más cerca, incluso estuve trabajando mucho tiempo como Profe. Hoy me toca estar en Unión donde estoy muy cómodo pero me siento parte de Quilmes todavía aunque ya no pase tanto tiempo ahí.”

-“Hay algo que es real y por ahí los más nostálgicos como yo siempre lo repetimos. Y es que se perdió un poco el aspecto familiar del Club. Muchas familias que vivían enteras adentro se fueron alejando de a poco. También el crecimiento que vino de la mano de la Liga Nacional lo masificó y se fue tapando todo eso que era muy lindo. Los Villar, los Palumbo, los Arango, los Dominé y otras tantas, eran familias enteras…”, rememora el más grande de los Maffia.

Aunque Alejandro, viviendo un poco aquello y un poco lo actual, lo analiza desde otro lado: -“Yo no lo veo mal. Son procesos que se tienen que dar en todos lados. Hasta te lo puedo trasladar a la Generación Dorada eso, que es producto de ese crecimiento de la Liga. Yo tuve la suerte que cuando estaba jugando por Provincia en Formosa en el año 1983, ahí mismo vi como León Najnudel lanzaba la idea de la Liga Nacional. Fijate todo el tiempo  que pasó, todo el tiempo incluso que le demandó convencer a todos de que ese crecimiento era necesario.

Aunque claro, no todo alejamiento tiene que ver con los cambios en una Institución o en una sociedad. Sino con el crecimiento personal de cada uno…

-“A mi no me costó tanto irme del Club porque fue una época en que muchos nos íbamos de Quilmes a Unión. Me acuerdo que vino Daniel Frola con la idea de hacer la Primera del Club más competitiva e imagínate que yo con mi 1.70 no entraba en ese plan, jajaja! Pero yo, como otros tantos que éramos muy amigos y terminamos a un par de cuadras”, recuerda Leo

La situación de Alejandro, en cambio, tuvo otros matices: –“Mi época de alejamiento fue en la de transición al profesionalismo, ya con Quilmes ascendido. Si bien yo ya tenía otros planes que no tenían que ver con ser jugador profesional, la verdad es que para seguir me ofrecían muy poco dinero, no me sentí reconocido y preferí irme. Sin embargo, más allá de esa situación puntual que me desencantó porque a mi entender la manejaron mal y que pudo haber significado un quiebre, el dejar el básquet fue algo que se dio naturalmente.

ALEJANDRO, EL QUE SALIÓ BUENO

Alejandro en entrevista (archivo fliar)
Alejandro en entrevista (archivo fliar)

Alejandro es quien más se destacó. Su participación en la Selección marplatense en una época dorada para la Roja y su también importante aporte en un Quilmes que ya tenía la mira puesta en el básquet profesional de Liga, le dieron un renombre en el ámbito local, provincial y nacional.

Sin embargo, hay alguien que (entre risas, claro) piensa distinto…

-“Este es el más talentoso de los 3 eh! (señalando a su otro hermano). Pero vago para entrenar. Ale era todo fuerza”, arranca Toby queriendo minimizar a su mayor

-“Ah bueno, gracias”, se defiende Alejandro.

Aunque Leo, reconoce su parte: –“No sé que pasó, es verdad que no me gustaba entrenar. Yo siempre jugué con Eduardo (Dominé) desde Mini hasta que terminé y todos los años salimos campeones. Después empecé con Diseño Gráfico, nada que ver, jaja!”

Toby se rehace, no vaya a ser que se genere disputa con el mayor que ya le había clavado la mirada. Y recuerda lo que les generaba que un integrante de la familia se destacara en el deporte que ya era de todos:

-“A Ale lo seguíamos a todos lados, imagínate con 10 años menos era nuestro ídolo, la rompía, la gente lo quería y a nosotros nos gustaba eso. Incluso jugando para Peñarol, pero claro, en una época donde no existía la rivalidad de hoy”

Alejandro recuerda muy bien esa época: –“Después de salir Campeón Provincial en el 82 me fui a España a probar suerte y jugar, un poco de las dos cosas. Cuando me volví acá ya estaba el Huevo Sánchez con toda la movida que buscaba el ascenso, me sumé a eso y lo logramos. Pero después pasó lo que pasaba en esa época y por ahí un poco también ahora y es que al jugador local no se lo reconocía sobre todo económicamente. Por ahí traían alguien de afuera que era igual que vos pero eso sí, era de afuera, algo sin lógica, no? Incluso te pedían que como eras de acá siguieras trabajando y jugando como profesional, algo imposible.”, cierra con una mezcla de nostalgia e indignación Ale.  

TOBY VS EL REAL MADRID

Sebastian (Toby para todos) hoy es reconocido como uno de los mejores Preparadores Físicos. Fue por ejemplo, PF de Patricio Garino antes de su salto al básquet estadounidense, incluso en este último receso luego de los JJOO y antes de entrenar con los Spurs. Pero como jugador tiene un gran logro…

“Cuando volvi de Sporting a Quilmes yo ya tenía 30/31, estaba grande y físicamente no estaba del todo bien. Pero volví para probar y nos dirigía el Cholo (NdeR: Picón) y en un entrenamiento no me dejaban cruzar la mitad de la cancha, me presionaban mucho, me hacían foul y el Cholo no cobraba hasta que en un momento me calenté y le di una patada tal a la pelota que se le pegué de lleno en la cabeza a uno que pasaba justo, con tanta violencia que se desmayó y tuvieron que llamar a la ambulancia. Ahí me di cuenta que ya no estaba para jugar.”

“Pero en ese mismo momento resulta que venia el Madrid a jugar un Torneo y el Huevo que dirigía Quilmes necesitaba una ficha para completar los 12 y me pidió a mi. Yo ya estaba retiradísimo pero fui, me cambié y me senté en el banco de suplentes (risas). Tengo la revista que documenta que entre los 12 vs el Real Madrid estaba yo. Lo digo porque había un Entrenador del fútbol de Unión que no me creía y tuve que llevarle la revista para que lo creyera. Incluso esa ficha que yo ocupaba después terminaron usándola para que vuelva el Colo Wolkowisky de la NBA”

MAFFIA”S” POR MAFFIA

Nadie te conoce tanto como un hermano. Y nadie, quizás, te dice de verdad lo que siente de uno. En esta casa, a metros de la Nueva Terminal no fue la excepción y las cosas se dijeron tal cual.

Toby sobre Leo: “El era talentoso, muy talentoso. Pero vago… Un día jugando un partido tiró un triple que no tocó el aro y se desmayó. Se tiró al piso desde donde atacábamos y quedamos 4 defendiendo. Todos en la cancha se morían de risa pero nosotros lo puteabamos de arriba abajo.”

Toby sobre Ale: “También muy talentoso y un distinto a la hora de entrenar. Detallista y siempre buscando mejorarse.”

Leo sobre Toby: “Las mandadas que tenía, era de los mejores con los que compartí equipo en penetraciones. Aparte zurdito, lo hacía barbaro, y buena mano desde afuera.”

Leo sobre Ale: “El fue el mejor de los tres, lejos. Pero la garra que tenía era lo que lo distinguía sobre el resto, no aflojaba nunca. Si tenía que cagar a pedos a los compañeros no lo dudaba, iba siempre al frente.”

Cierra Ale. “Yo creo que lo que uno es como jugador tiene mucho que ver con lo que es como persona. Leo jugaba para divertirse y me parecía bárbaro y tenía un grupo de chicos que jugaron juntos desde los 12 a los 18 y todos jugaban para divertirse. Creo que el nunca tuvo en su cabeza la proyección de ser jugador.”

“Y Toby era muy parecido, jugaba para divertirse también pero un poco más despreocupado, pero no tenía una preocupación demasiado grande por ganar siempre. Que está bárbaro si tu plan es ese. A mi me pasó distinto porque yo quería ser jugador, quería ser el mejor y en muchos momentos me amargaba, pero siempre disfrutándolo.”

Ya no hay un jugador semiprofesional en la familia. Ya no son 3 hermanos jugando casi al mismo tiempo, por eso hoy el apellido Maffia no está tan arraigado al básquet como supo estar en su momento. Sin embargo, la relación nunca desapareció, por eso es el básquet quien sigue bien adentro de la sangre y el ADN de esta familia por la cual además corre sangre Tricolor.

Toby, la mascota del equipo de Ale (Archivo fliar)
Toby, la mascota del equipo de Ale (Archivo fliar)


Ignacio Saraceno (saraceno.ignacio@gmail.com)

En Twitter e Instagram: @ignaciosaraceno. Periodista desde 2007. Co-Fundador de PN. Jefe de Prensa y Redactor de diferentes Organizaciones y Eventos de AMB, LNB, CABB y FIBA Américas.

Comentarios

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  • que lindos recuerdos,los tres fueron referentes cada uno en su epoca,grandes jugadores,pero por sobre todas las cosas mejores personas,los quiero mucho junto a pichin y beba …realmente una familia super quilmeña.
    en realidad les puedo resumir a los 3
    ale un ganador,gran tiro de frente de 4..5 metros y un jugador agresivo ofensivamente
    leo un talentoso,se divertia jugando,regulaba claro,pero siempre jugaba a ganar,no faltaba nunca a entrenar ,muy buen tiro exterior y pocas perdidas que para un base es importante
    toby…..? jajaja le zampaba de 9 metros con efecto y entraban, vivia adentro del club.
    en el arito en el garage era imposible ganarles……y al tenis en la vereda me los comia crudo…..abrazo grande.los quiero.

  • Gracias Ignacio por la nota. Salió muy buena. De su lectura, podemos recorrer una época del basquet marplatense en general y quilmeño en particular, donde los clubes eran impulsados por actividad eminentemente familiar (en mi caso padre en la comisión directiva, madre en la sub – comisión de basquet menor, mis tres hermanos y yo representando al club en dicha disciplina), circunstancia que hoy difícilmente se de. El tiempo libre del que uno disponía años atrás y se lo “prestaba” al club, se ha acortado drásticamente. Quizás sin quererlo,uno compara… y siempre lo que vivió en su juventud lo recuerda como “la mejor época”, pero la actualidad – circunstancia inevitable – no es ni mejor ni peor, sólo distinta. Creo que eso es lo que quiere transmitir la nota. Excelente.

    P.D. Gracias Edu por tus palabras, los sentimientos son recíprocos.
    P.D.II: No pusiste nada de que siempre te vacuné en entrenamiento de triples….

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