La Liga

Un Torneo, dos posturas

Liga de Desarrollo 2016 en acción
Liga de Desarrollo 2016 en acción (fotos de LNB.com.ar)

La Liga de Desarrollo marcha por la mitad del camino de la Fase Regular. Si bien el torneo apunta a fomentar el crecimiento de los jugadores, algunos equipos cambian el foco y se vuelcan principalmente a la competencia.

La Asociación de Clubes, encabezada por Fabián Borro y con “Pepe” Sánchez como ladero, anunciaba la temporada pasada con bombos y platillos la creación de la Liga de Desarrollo. Explicaban, que sería un torneo fundamental dentro del crecimiento de los jugadores, ya que permitiría el roce con otros de su nivel, dentro de un sistema paralelo al de los equipos profesionales de la LNB.

Pero la cuestión de a poco fue cambiando en la práctica. La mayoría de los clubes, tanto en la temporada pasada como en la actual, viajan con 7 u 8 jugadores, 3 o 4 de los cuales son los que forman parte del plantel de La Liga. En frente, el conjunto local alista habitualmente a sus 12 jugadores, y se genera una situación dispar en cada encuentro.

En la tabla de posiciones, disputadas las primeras 10 jornadas de 20 (en promedio porque hay equipos con 8 juegos y otros con 15), en la mayoría de los equipos, hay un dominador en cada conferencia. En el Norte, Instituto de Córdoba ganó 9 partidos y perdió sólo uno. Basa su poderío en el trío Zurschmitten-Cabrera-González, quienes cuentan con experiencia profesional y son mayores de 20 años.

Por el Sur, Bahía Basket se coloca en la primera ubicación, y se perfila como candidato a repetir el título de la LDD 2015. Los dirigidos por Mauro Polla, perdieron sólo 2 de 10 cotejos disputados. Cuentan con un plantel ideal para el certamen: jóvenes reclutados con proyección de LNB y presente en las selecciones nacionales formativas.

Justamente estos equipos, marcan diferencias en el tema más discutible del campeonato, al menos en el aspecto deportivo (también hay temas de logística y organización, que deberán pulirse). ¿A qué se apunta en el torneo? ¿Al desarrollo o a la competencia?

Lucas González de Instituto, Carlos Benítez Gavilán (ya cortado) de La Unión, Santiago Giorgetti de Peñarol, entre otros, son U23 con experiencia en Torneos Federal o TNA. Todos sirven como apoyo para los jóvenes de su equipo, pero a su vez, por una necesidad de ganar y jerarquía en cancha, son los que más minutos abarcan, descartando el objetivo de desarrollar a los nuevos valores.

Incluso para los participantes de ese rango de edad, la LDD no es prioridad: Zustovich (Peñarol) y Piñero (Quilmes), armaron sus valijas y emigraron al TNA en busca de minutos dentro del profesionalismo. Además, tácticamente, se han visto situaciones particulares desde el principio mismo de los partidos, pensadas para ganar el juego y dejando de lado el desarrollo individual y colectivo del jugador.

No está mal, cada club apuntará al objetivo que quiera, lo mismo que los entrenadores. Pero, ¿esa era la esencia de esta liga?

Teniendo la Liga Junior (torneo U19) como competencia Nacional, con tradición e importancia para todos los clubes del país, y con los chicos de 20 años apuntando a tener minutos en el Federal o TNA, ¿realmente es necesaria la Liga de Desarrollo?



Agustín Girotti (agustingirotti@yahoo.com.ar)

Comentarios

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  • Tal cual, un gasto INNECESARIO para los clubes. Si no fuera asi, estariamos hablando de una inversion. Esto ya no es politico, ya no hablamos sobre si nos gusta o no, si esta bien o no. Ya vemos en la practica, ya es real, que el torneo ni la competencia desarrolla a nadie. Ni a los entrenadores.

  • Tal cual, un gasto INNECESARIO para los clubes. Si no fuera asi, estariamos hablando de una inversion. Esto ya no es politico, ya no hablamos sobre si nos gusta o no, si esta bien o no. Ya vemos en la practica, ya es real, que el torneo ni la competencia desarrolla a nadie. Ni a los entrenadores.

  • No es necesario hacer política en el básquet sino de decir la verdad más allá de que esta a veces sea subjetiva. Yo diré “mi verdad” no quiere decir que no haya otras. La Liga de Desarrollo siempre ha sido un verso, una de las promesas demagógicas de la nueva administración a las tantas que tiene. La Liga debe ser profesional, para desarrollar a los chicos existen otras competencias. De ellas años atrás han salido figuras, por eso no había razones para cambiar. Si en el básquet nacional últimamente no surgen valores no es por falta de competencia, las razones son otras a las que me podría referir en otro post. La LDD se creó simplemente por ambiciones políticas y decirle a la gilada “fijense cómo revolucionamos el básquet”. En realidad esta gente no puede revolucionar nada. Es más hace 20 años atrás recorrían los clubes con experiencia, caso Ferro Carril Oeste, para preguntarles a los dirigentes de qué se trataba la Liga Nacional. Hoy esta gente se dice la gran entendida. No hace falta dar nombres, los del palo sabrán a quién me refiero. Se dice que tenemos una liga supercompetitiva porque están todos igualados pero no dicen que salvo uno -y que juega mal- los otros 19 no llegan al 60%. ¿No será que son equipos mediocres más que supercompetivos? Uno de los asesores del presidente su equipo compite con juveniles en una liga profesional y a eso el establishment del periodismo lo llama progreso y apostar a futuro. Al contrario, para mí es la negación de todo y decirnos “vieron juego con juveniles y me la banco”. ¿Progreso?. Señores lo de Bahía Basket es lo más denigrante que se ha visto en los últimos tiempos. Aparte, Progreso de qué, ¿cuántas figuras de proyección tienen? ¿Juan Pablo Vaulet? un chico que fue drafteado por la relación entre Pepe Sánchez con un gerente de la NBA que por sus errores lo han tenido que echar y al que ni en cuenta tienen a futuro. Las figuras de nuestra LNB son jugadores que a principios de los dos mil eran del montón y que con los años fracasaron en Europa, es más, si se pudieran ir se irían (ejemplo Federico Van Lacke y Maximiliano Stanic, con sus idas y vueltas). Eso puede brindar una escala de dónde estamos parados en cuanto a nivel. Y como dice Robles, coincido, hoy esta LNB es muy cara para lo que genera. Con suerte y viento a favor en algunas plazas llegamos a las 1000 personas por cancha. La gente perdió el interés. La lógica indica que en una LNB en crisis el número de clubes deberá reducirse, no ampliarse. Suena duro pero es un principio básico de economía. Achicarse para crecer y expandir el producto. Sin embargo, nos engañan ampliándolo y llevándolo a 20 clubes. Después vemos que no alcanzan las fichas, que los U23 son extranjeros y desarrollamos foráneos (¿?) y que debemos llamar a jugadores de TNA y a extranjeros casi impresentables porque no nos da el cuero. Como observarán el ampliar el número de clubes suena muy lindo pero detrás no es otra cosa que bajar aún más el nivel de la competencia. Por otra parte, buena cantidad de las medidas que se han tomado como ser la forma de jugarse no es otra cosa que un copiado berreta de la NBA, lo único que no han tenido en cuenta es que esto no es EE.UU sino Argentina, con gente que pasa otras necesidades y que no está para jugar un lunes, un miércoles o cuando se le antoje a la AdC. Hasta copiaron la Liga de Desarrollo, lo único que en EE.UU están forzados porque no tienen otras competencias como en Argentina. Cuidado, me encanta la NBA pero soy consciente que no puedo parecerme a ellos, podré copiar algunas cosas y adaptarlas pero desde el vamos juegan todos los días porque con aviones propios llegan a las sedes en 2 o 3 horas, acá nosotros vamos en sulky o en carretas y salvo excepciones jugamos en galpones rara vez con aire acondicionado. A eso le llaman expandir la LNB. Y como esto tendría mil cosas más para decirles, pero no quiero aburrir. Muchas gracias por el espacio que me han dado. Les aclaro que no soy de Peñarol ni tampoco de Mar del Plata, simplemente un aficionado al básquet de LNB, lector de vuestra página. Saludos.

  • No es necesario hacer política en el básquet sino de decir la verdad más allá de que esta a veces sea subjetiva. Yo diré “mi verdad” no quiere decir que no haya otras. La Liga de Desarrollo siempre ha sido un verso, una de las promesas demagógicas de la nueva administración a las tantas que tiene. La Liga debe ser profesional, para desarrollar a los chicos existen otras competencias. De ellas años atrás han salido figuras, por eso no había razones para cambiar. Si en el básquet nacional últimamente no surgen valores no es por falta de competencia, las razones son otras a las que me podría referir en otro post. La LDD se creó simplemente por ambiciones políticas y decirle a la gilada “fijense cómo revolucionamos el básquet”. En realidad esta gente no puede revolucionar nada. Es más hace 20 años atrás recorrían los clubes con experiencia, caso Ferro Carril Oeste, para preguntarles a los dirigentes de qué se trataba la Liga Nacional. Hoy esta gente se dice la gran entendida. No hace falta dar nombres, los del palo sabrán a quién me refiero. Se dice que tenemos una liga supercompetitiva porque están todos igualados pero no dicen que salvo uno -y que juega mal- los otros 19 no llegan al 60%. ¿No será que son equipos mediocres más que supercompetivos? Uno de los asesores del presidente su equipo compite con juveniles en una liga profesional y a eso el establishment del periodismo lo llama progreso y apostar a futuro. Al contrario, para mí es la negación de todo y decirnos “vieron juego con juveniles y me la banco”. ¿Progreso?. Señores lo de Bahía Basket es lo más denigrante que se ha visto en los últimos tiempos. Aparte, Progreso de qué, ¿cuántas figuras de proyección tienen? ¿Juan Pablo Vaulet? un chico que fue drafteado por la relación entre Pepe Sánchez con un gerente de la NBA que por sus errores lo han tenido que echar y al que ni en cuenta tienen a futuro. Las figuras de nuestra LNB son jugadores que a principios de los dos mil eran del montón y que con los años fracasaron en Europa, es más, si se pudieran ir se irían (ejemplo Federico Van Lacke y Maximiliano Stanic, con sus idas y vueltas). Eso puede brindar una escala de dónde estamos parados en cuanto a nivel. Y como dice Robles, coincido, hoy esta LNB es muy cara para lo que genera. Con suerte y viento a favor en algunas plazas llegamos a las 1000 personas por cancha. La gente perdió el interés. La lógica indica que en una LNB en crisis el número de clubes deberá reducirse, no ampliarse. Suena duro pero es un principio básico de economía. Achicarse para crecer y expandir el producto. Sin embargo, nos engañan ampliándolo y llevándolo a 20 clubes. Después vemos que no alcanzan las fichas, que los U23 son extranjeros y desarrollamos foráneos (¿?) y que debemos llamar a jugadores de TNA y a extranjeros casi impresentables porque no nos da el cuero. Como observarán el ampliar el número de clubes suena muy lindo pero detrás no es otra cosa que bajar aún más el nivel de la competencia. Por otra parte, buena cantidad de las medidas que se han tomado como ser la forma de jugarse no es otra cosa que un copiado berreta de la NBA, lo único que no han tenido en cuenta es que esto no es EE.UU sino Argentina, con gente que pasa otras necesidades y que no está para jugar un lunes, un miércoles o cuando se le antoje a la AdC. Hasta copiaron la Liga de Desarrollo, lo único que en EE.UU están forzados porque no tienen otras competencias como en Argentina. Cuidado, me encanta la NBA pero soy consciente que no puedo parecerme a ellos, podré copiar algunas cosas y adaptarlas pero desde el vamos juegan todos los días porque con aviones propios llegan a las sedes en 2 o 3 horas, acá nosotros vamos en sulky o en carretas y salvo excepciones jugamos en galpones rara vez con aire acondicionado. A eso le llaman expandir la LNB. Y como esto tendría mil cosas más para decirles, pero no quiero aburrir. Muchas gracias por el espacio que me han dado. Les aclaro que no soy de Peñarol ni tampoco de Mar del Plata, simplemente un aficionado al básquet de LNB, lector de vuestra página. Saludos.

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